«"La oscuridad, hermano...»

Comenzar a escribir es como levantarse por las mañanas: si no lo haces, no pasará nada. Esa es, según yo, la preocupación de un escritor, aunque el título suene demasiado alto para los que llevamos este espacio, y, en especial, para mí. Pero tomemos la palabra en su sentido estricto, alejada de asociaciones culturales superfluas (no de todas, pues sin cultura no existiría palabra, y sin palabra no habría escritores)... Y ahora que menciono esto (lo que apareció palabras atrás entre paréntesis) la palabra "paradoja" invade mi mente...mas no quiero cansarlos ni pretendo experimentar de forma espontánea con algo como un "flujo de pensamiento". En todo caso, tampoco pretendo dar un concepto de escritor —aunque lo haya parecido—, pues no soy el más indicado. Mi intención real es contarles algo.

Retomo la idea de decisión para referirme a la apertura de este blog. No les daré la bienvenida, pues un anónimo ya lo ha hecho en nombre de todos y hacerlo nuevamente sería redundar. Como ya sabrán —o deben de suponer—, este espacio es excusa para dar a conocer nuestras locuras. Pues bien, aquí les traigo la primera locura.

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Subió torpemente el mísero número de escalones que llevaban al interior del vehículo mientras un niño intentaba evitar su caída. Sus brazos se movían de forma descoordinada, todo en nombre de sus manos ansiosas de materia. Cuando estuvo ya de pie en el bus, sujetado a las barandas metálicas que separan el espacio del chofer con el de los viajeros, vino el niño y lo ayudó a ubicarse: cada mano alcanzó, luego de algunos intentos y con una voluntad a punto de ceder, uno de aquellos aros que cuelgan normalmente de los pasamanos. El hombre quedó con la vista al frente, aunque sería más correcto decir que quedó dando el frente a todos los viajeros, pues los anteojos oscuros que llevaba, además de la forma de sus movimientos, evidenciaban la ausencia del concepto de visión en sí.
El niño se puso a un lado, traía consigo uno de esos bastones metálicos plegables. El hombre permanecía en silencio, con la cabeza gacha. Un buen hombre ubicado cerca de él le dirigió la palabra.

— Siéntese —le dijo mientras procedía a dejar su asiento.
— Gracias, señor, pero va a trabajar —contestó el niño tímidamente.

El hombre había derrotado al vacío al depositar su confianza en los aros que sostenía. El bus pasó una curva. La cuasisombra del hombre tuvo un brusco movimiento, mas su masa fue equilibrada por las manos del niño. Sólo aquí decidiose a hablar.

— La oscuridad —decía—, hermano, es horrible...no puedo ver nada....la oscuridad, hermano —y trataba de explicar algo que incluso para él parecía inefable.

Su ceguera era reciente, según decía, consecuencia de un accidente del que no dijo más que eso. Su silencio volvió entonces y bajó temerosamente una mano en busca de su hijo, que se encontraba a su lado. Este sacó un papel enmicado y se lo entregó.

— Esto es el acta de defunción de mi esposa, hermano —dijo— ella falleció en el accidente...

Y algunas palabras desordenadas más sobre su pena y la invitación de su hijo a pedir por él le dieron paso nuevamente a su silencio.

El niño pidió entonces aquel papel a su padre, lo dobló en dos, y cogiéndolo de manera que quedase curvo, pasó, taciturno, a pedir limosna.

El hombre esperaba inmóvil, a excepción de su cabeza, que pasó a recostarse sobre su brazo derecho. Cuando el niño estuvo de regreso, jaló de la camisa de su padre en señal de que había concluido su trabajo, y, una vez más, los torpes pasos y las ansiosas manos despertaron en él.

— Despacio —decía el niño mientras ayudaba a su padre a salir del bus, o al menos eso fue lo último que le escuché decir.

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Bien, eso es todo. No sé si les gustó...pero en fin, critiquen si se les antoja, y gracias por leer.

5 comentarios:

  1. Tigo se la come!
    Pero escribe bien.

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  2. Encantador, sencillamente encantador...mientras leía las líneas sentía como si lo estuviera viendo.
    Tienes el talento xD!
    Y no me vallas a contradecir ok??? jajaja

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  3. wau!!!!! si fue verdad me dio bastante penita...pro ke forma de escribilo e interpretarlo o.o omg!!!!!!!! =)

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  4. Dando un repaso por algunos cuentos disgregados por este blogg, me topé con este y me pareció el más interesante porque rescata algo del día a día, del ajetreo no sólo de hombre frente a su natulareza, sino también de como se ve reflejado al "otro" dentro de esa naturaleza, ese otro que es marginado y, por ende, no se le reconoce como parte de una rutina en la vida de los demás.

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