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sábado, 26 de marzo de 2011

Cartas Azules 2

Sin entrada pensada, ni moscas a mi alrededor.
Ya se me ocurrirá algo.


Cartas Azules: Desde algún desierto oriental
(Sin distancia que recorrer.)
«¿Crees que te llevarás bien con mis hermanos?» «No lo sé, pero hay que hacer el intento, ¿no? Además, a hierba mala no le pasa nada malo.» «Así no va el dicho, tonto.» «Y yo no creo que ellos me quieran matar… ¿o sí?», reímos. «¿En serio quieres estar conmigo?», preguntaste. «¿En serio me quieres?» Dijiste que sí mientras asentías con la cabeza, eso parecía confirmar la sinceridad de tus palabras. «Entonces no digamos más… Yo te quiero, Alison.», no dejé de verla a los ojos, esos negros ojos. Fue entonces que nos acercamos, y al instante nuestros labios se encontraron en un beso interminable, tanto que cuando dejé que nos diéramos un respiro no quise que se desperdicie el momento y volví a hablarle a tus labios. Al diablo con el oxígeno, tú eras todo lo que necesitaba, Alison.
Hola, te saludo. No pregunto por tu estado actual, pues lo más probable es que no me respondas, digo lo más probable porque de algún modo quiero mantener la esperanza, pese a que, muy dentro de mí, sé que es en vano hacerlo.
Por las primeras líneas de este escrito te darás cuenta de que extraño mi vida anterior, los momentos que pase al lado de Alison: buenos tiempos. Simplemente diré que la pase bien para no entrar a detalles, detalles que recuerdo muy bien, detalles de historias que me gustaría revivir. Siento algo de impotencia y decepción.
Cambiando de tema, y regresando a donde la historia debe continuar, déjame decirte que me costó mucho entender ello, que estoy lejos y sin distancia que recorrer. Día tras día miraba el cielo con la esperanza de ver cosas que no veía en tierra, antes. Mi único punto de referencia, la persona con la que compartía el mismo idioma (Gabriel) era de ayuda para no perder los recuerdos de mi personalidad. A las demás personas no las entendía, es más, ni trataba de hacerlo; mis vestimentas eran distintas, mi apariencia lo era, mi cultura también, además no quería llegar a familiarizarme a ello, asumir una cultura impropia, como lo hizo Gabriel. Pasé alrededor de un mes pensando en lo posible de todo esto. Recordé las películas, al menos los pocos trailers que vi, en las que un tipo viajaba al futuro con una máquina, otro que usaba un auto para ir al pasado y futuro, una en la que eran enviados al pasado por extraterrestres o por algún “flujo”, o como se le llame a esas cosas. Ahora pienso que no todas eran películas… Eso ya no importa, no hay manera de verificarlo. Me causa cierto alivio, supongo que tanto como a Gabriel, que yo no sea el único al que le ha sucedido esto – digo, sería horrible no tener con quien compartir esto –. Debes pensar que estoy siendo muy egoísta, no te culpo por eso.
Gabriel dijo que llegó a una gran ciudad, que la abandonó rápidamente y que había dejado sus pertenencias ahí, cosas que le gustaría tener ahora. A mí me hubiese gustado despedirme de Alison, al menos eso de no solucionar nuestros problemas; pensándolo de otra manera… me hubiese gustado traer algunos discos y algo con qué reproducirlos, porque si no sería absurdo tenerlos, ¿no creen? Aunque pensándolo bien no deja de ser absurdo traer un reproductor sin tener donde conectarlo. Alison tiene razón, en ocasiones soy un tonto. Fui su “tonto”. Sonrío.
Me dijo Gabriel que aprendió el idioma de este lugar escuchando a las personas de la casa contigua (por no decir los vecinos de este improvisado vecindario), eso es fácil porque en esta especie de pueblo sobre el desierto las casas están “asinadas” (palabra que aprendí de Gabriel y que no sé como escribir) y es imposible no enterarse de todo – claro que primero debo aprender el idioma –. Dijo que le recordaba a Frankenstein toda esa escena. Lo primero que se me vino a la mente fue la imagen de Gabriel siendo perseguido con antorchas, azadones, horcas, guadañas por todos los pobladores (imaginé que eran campesinos). Pensándolo bien ahora puedo ser yo el Frankenstein de Gabriel, ya que de alguna manera él me dio algo de vida. (¡Está vivo!)
Con el tiempo aprendí el idioma, no por mucho interés propio, sino por inercia. Creo que caigo en la costumbre sin quererlo. Aprendí a pedir agua, a preguntar por el clima, a preguntar por el baño y muchas otras frases y sustantivos útiles. Nunca aprendí a escribir en este idioma, la escritura no es algo que se practique por aquí, además ¿a quién le escribiría? (por cierto, no querrás saber sobre qué estoy escribiendo).
La gente, aquí como en muchos lugares, trabaja – no sé por qué me gusta decir obviedades –, Gabriel sale de tardes a generar cierto tipo de ganancias, yo soy tan útil como niño de preescolar (quizá menos). Hay que aprender el idioma, ¿no crees?
Y así, entre proezas y destrezas me he mantenido.
Una de esas mañanas, temprano – así considero a las 9 de la mañana, no tengo despertador que me ayude con esto –, encontré una “carta” (nuevamente no quiero decirte sobre qué la escribió) en la que decía que volvería dentro de unas semanas, como 4 meses.
“Cuatro meses de soledad, sin nada en qué pensar, sin cosas que decir, sin nadie que me oiga”, pensé. Y me fui esfumando en la habitación de esa casucha, no tenía nada, y me fui refugiando en los viejos demonios, en los problemas sin resolver, problemas que no tiene caso resolver en teorías ya que en la práctica nunca será usada, pero tengo que ocupar la mente en algo, no quiero enloquecer antes de tiempo.
«Siento que eres algo cortante conmigo.», dijo Alison en cierta ocasión. Ahora me doy cuenta de que tal vez sea verdad pese a que lo haya negado muchas veces. «No, para nada. Cómo podría serlo contigo». No ha sido la única persona que me lo dijo, ahora pienso que tal vez hayan tenido razón, pero me defiendo y diré que no fue mi culpa. Lo que sucede es que de niño me enseñaron a no extrañar, ¿cómo?, mi padre nunca abrazó al suyo, no le dio un beso ni le dijo “Te quiero”. Probablemente por eso me cuesta mucho decir ese tipo de palabras cuando no las siento. Es por eso que se me hace un nudo en la garganta, es por eso que mancho mi boca con palabras forzadas, pero descuida Alison, siempre tendré palabras sinceras para ti, pese a que ahora no las puedas oír. “Te quiero”
«Tal vez esto que diga suene romántico, no pretendo serlo ya que para eso tenemos poetas y demás, pero alguien dijo una vez que mientras exista una mujer hermosa habría poesía, que la acusó de serlo y que por un beso suyo no sabría que dar. En estos momentos esa persona pretende ser yo. Yo de ti», dije tratando de suavizar el momento. Mentiría si dijera que fui yo en ese momento, saqué eso de un artículo. Ahora ya no hay modo de enmendarme, estás lejos y de no regresar a donde debería estar, creo que todo esto habrá terminado.
Luego de pensar en eso, y de seguir pensando y pensando, las luces se apagaron en la habitación. No quise generar fuego que me ilumine. Esa noche solo quise dormir y no despertar. Solo oía el viento a lo lejos, y detrás de ese silencio oí más y más, luego oí tiempo y…
It's over
You don't need to tell me
I hope you're with someone who makes you
feel safe in your sleeping tonight
I won't kill myself, trying to stay in your life
I got no distance left to run…

jueves, 23 de diciembre de 2010

Cartas Azules 0-1

Luego de mucho tiempo vuelvo a publicar algo. No es que estuve tomándome el tiempo para publicar algo, ni es el capricho de un divo, es solo que ahora sí encontre tiempo libre para hacerlo. Más simple que eso no puedo ser. Y bueno, cual monigote mal dibujado trato de reproducir parte de un "algo" que por el momento está inconcluso pero que poco a poco va tomando cuerpo.
Zack Zala, por favor si vez algún "errror" ortográfico o gramatical ,que no sea premeditado, házmelo saber. No quiero "jalar" Redacción básica el próximo ciclo.

Ah! Cierto! Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo y Feliz Cumpleaños para todas las personas que se sientan cómodas con esas festividades.


Suerte y paz!


Cartas azules.


Carta 0

Parte 1

Voy caminando por aquel lugar desconocido, mientras pienso (porque aún el sol no ha quemado mi cerebro) en como salir de esta situación inesperada. Trato de ubicarme inútilemnte. Siempre fui bueno ubicándome pero hoy no encuentro ningún punto de referencia. Nunca salí de la capital y ,bueno, si miro hacia el cielo no es para encontrar ayuda divina, pese a que me urja; es para buscar alguna dirección grabada entre cicatrices solares. Sigo al sol en su recorrido diario, puesto que en teoría me llevará al occidente. No es que me guste el occidente, solo que en mi ciudad de origen hablan muy bien de las cosas de ese lugar. "En el mar la vida es más sabrosa."
El sol hace de las suyas.

De pronto, mientras asciendo por la vigesimoquinta duna... oígo algo: un sonido estrepitoso, estremesedor, estruendoso, ensordecedor o como se le pueda decir (por la falta de líquido, el hambre, el cansancio o la sobreexposición solar es que no encuentro las palabras precisas para terminar las oraciones y en ocaciones no las ... termino). El sonido "estrelamparenoso" deja de acompañarme, desaparece de a poco. Doy unos pocos pasos más, ya casi de manera inconsiente (debe ser por aquella muy mentada fuerza de voluntad o por el simple hecho de mi mente no está en este desierto; sigue pensando en Allison).

Aún recuerdo sus ojos negros, negros como aquella noche que no pudimos tener; su voz propia que auricularmente se hacía seductoramente infantil. Recuerdo nuestra última pelea.

Me siento volar. Estoy apunto de venirme abajo... pero de pronto siento el viento soplar con mayor intencidad: sin sonido ,pero con una fuerza tal que - junto a mi cuerpo - me reduce, captura y derriba. Voy callendo por la vigesimoincógnita duna hacia el ólvido. Trato de mantener las esperanzas mientras desciendo de forma accidentada; mientras ruedo, mientras me golpéo, mientras veo este mundo incandescente y polvoriento girar.

‹‹¡Ah ah ah!››, jadeo. ‹‹¡Mierda! No puedo continuar así. - mientras trato de reincorporarme, frunzo el poco ceño que me queda y dejo salir una impotente rabieta - ¡Por queeeeeeeeeeé! ¡Por qué conmigo! ¿Qué hago aquí? ¿Voy a volver? ...››.

(20 minutos sobre la arena sin dar ninguna señal de vida, ninguna otra que no séa una silenciosa respiración y un leve latido. Despierto pero inmóvil.)

Levanto la cabeza. Dejo de tener un encuentro cercano con la arena.
A lo lejos llegó a ver una especie de ciudad, unas tiendas de campaña o algo por el estilo. Las piernas no me dan para más. La fuerza no me es suficiente. No he perdido la voluntad pero sí, el físico. No me puedo mover. ‹‹Estoy muerto››. Oigo una voz conocida diciendo: ‹‹Quién dijo que no lo estuviste antes›› Me lleno la mano de arena. La aprieto. Trato de matarla (Fuera de mi cabeza por un momento... solo un momento).

Y en eso es que siento una cálida sombra (cálida cuando debería ser fresca).

"¿Una sombra? ¡Una sombra! ¡Una persona! No estoy perdido. ¡Muévete, vamos! Hay alguien ahí."
No me puedo mover... simplemente no puedo.

No tengo ni fuerza, ni frustración, ni rabia; por el momento solo cansancio. No levanto la mirada. Solo se apagan las luces... Inconcientemente busco refugio en la fresca oscuridad de mis ojos cerrados.

Y comienza a sonar en mi cabeza esta canción:
That there
that's not me
i go
where i please
i walk through walls
i float down the liffey
i'm not here
this isn't happening
i'm not here
i'm not here
In a little while
i'll be gone

[Pero... sí estoy aquí, esto sí esta pasando y no sé si me iré.]

sábado, 16 de octubre de 2010

Cartas Azules 0-0

Hace unos días, mientras dialogaba con Zack Zala sobre su "Casting de ideas" recordé una que se me ocurrió hace mucho , mucho, tiempo. Es buena a idea, solo que me da algo de "flojera" escribirla - todo a causa de mi naturaleza ociosa - pero creo que el pertenecer a este grupo que publica "publicaciones" en este blog, es una buena escusa para ello. El nombre no se me ha ocurrido aún, pero creo que "Bitacora de una pérdida sin regreso".
Por ahora solo haré un intro de lo que será. Para mayor información preguntenme sobre lo que se me ocurrió cuando me vean, si tenemos tiempo podemos tener una algo amena conversación.



"Cartas azules"


Carta 0
Parte 0

¿Qué pasó?
Ahora, camino por la calle sin importarme lo que pueda encontrar en frente. Cabizbajo. Veo mi pie izquiero adelantar al derecho, luego el derecho al izquierdo y así sucesivamente en una carrera absurda e interminable - al menos por estos momentos -.
Trató de limpiarme la frente con la muñeca, aunque no haya suciedad ni sudor, solo costumbre.

Sigo caminando. Una chica tropieza sobre mi. Ella sigue su camino. (No estoy para estas cosas).
Subo al bus que me lleva a casa. Me siento en un asiento lejos de los reservados, ya que no tengo ganas de aparentar amabilidad el día de hoy.

Recuerdo la última conversación que tuve contigo, Allison.
<<¡Estoy cansada!>>. Yo también lo estoy, pero no de ti. <<¿Por qué estás distinto?>> Si te explicará que las personas son las mismas, que las únicas que cambian son las situaciones, no me entenderías. No he cambiado, al menos no lo suficiente como para que deje de gustarte. Sólo ha cambiado tu forma de quererme. <<¡Me voy!>> Yo te amo. <<¿No dirás nada?... Para variar>>. Debí cerrarte la boca con un beso. << Adiós >>

He peleado con ella.

Dejo mi movilidad y camino los pocos metros que quedan hacia mi guarida. Busco mis llaves en el bolsillo que creo estarán, el derecho, mientras busco unas monedas en el bolsillo: quiero hablarte por teléfono. Subo las escaleras hacia mi habitación. Trato de recordar los olvidos y olvidar los recuerdos. Me echó sobre la desordenada cama en la que algún día te tuve. Digamos que solo quiero descanzar en estos momentos y tal vez pensar en el blanco vacío.

Le doy "play" a un disco de AC/DC para que le haga de soundtrack a esta situación. No lo hago porque me identifique con alguna canción específica en este momento, más bien lo hago porque no me recuerda a nada de ella. Lo único que me recuerda es que el rock and roll es de la putamadre y que así me olvido de todo los demás. Sólo quiero matar tiempo en mi cuarto. Sólo quiero oir la guitarra de Angus y a Bon Scott con esa voz tan pendenciera, provocadora y pendejamente rockera.

Pienso que ya todo pasará, para eso está el tiempo.
["Es un largo camino para llegar a la cima si quiero ser una estrella de rock".¿no? ]

Que yo la seguiré queriendo... que no importa lo que piense ahora... que lo hecho, hecho está y las soluciones que planté ahora están por demás.

"Si tan solo la hubiese tomado del brazo y apresarla entre los míos y hacerle saber (sentir) que la amo".

Otra vez pienso en el tiempo. Maldito el tiempo que no me permite arreglar algunas cosas.Como no volver sobre mis huellas y arreglar algunas cosas. Pero por algo pasan las cosas ¿no? ¡Qué estupidez! Pero en fin.... que para las acciones hay tiempo futuro, y para el futuro ya no hay pasado. Somos presas de un tiempo que desconocemos, de un mañana que ignoramos y que conoceremos solo de forma parcial hasta el final de nuestros días. Que todo tiempo pasado fue mejor lo ignoro, pero creo que en este momento comparto dicha aseveración.

Sólo espero que ya nadie se meta conmigo, en mi camino, ni venga a fastidiar, ya que no estoy de ánimos para aparentar amabilidad. Aunque... pensándolo mejor quiero que me busquen, para así quitarme de encima las muchas cosas que me tienen en este estado (no es la manera correcta, pero da igual, la cosa es que yo me sienta mejor) Quiero seguir buscando a alguien para dar alguna estocada... pero el sueño me vence por estos momentos.... momentos .... momentos....


It's another lonely evening
and another lonely town
but i ain't too young to worry
and i ain't too old to cry
when a woman gets me down
got another empty bottle
and another empty bed
ain't too young to admit it
and i'm not too old to lie
i'm just another empty head
That's why i'm lonely
i'm so lonely
but i know what i'm gonna do -
I'm gonna ride on
ride on...
(AC/DC - Ride on)

Los rayos del sol comienzan a darme en el rostro. Despierto.
"¿Sol?, pero si cerré las cortinas negras. ¡¿Qué carajo?! ¿Arena? ¿Dónde mierda estoy?"

(Dos horas de preguntas sin respuestas después)

Estoy en una especie de desierto. No, sí es un desierto. Ya me hice las suficientes preguntas y aún no sé que hago aquí. No logro ubicarme, pero el sentido común me dice que éste no es buen lugar para estar solo y sin ... "cosas"...

Caminaré, buscaré alguna persona que pueda ayudarme. Por lo pronto es lo más sensato.Siento algo de sed y por ahora olvidé lo que ayer.