Heme aquí. Yo, su humilde no-servidor, contribuyente de este imaginario blog dedicado a las letras. ¿Que por qué imaginario? Ah...sólo mírense, sus cerebros decodifican los estímulos que reciben sus ojos de la luz y luego son interpretados por su memoria; están limitados a eso. ¿Cómo saben, entonces, que lo que ven (o creen ver) es "lo que es" realmente?. Deberían prestarle más atención a su conciencia... Sí, ese latente cúmulo de ideas envueltas como una bola de lana (¿alguien dijo que era una voz? ¡vaya locura!). Claro, hombres de poca fe, tengo ganas de ser cartesiano. No es algo nuevo en mí, lo nuevo es que lo estoy escribiendo, y de esta forma.
Como les dije al principio de esta entrada, no soy servidor suyo, pero sí de las que me permiten escribir esto (llámenles letras, palabras, ideas...), así que por ellas va esto..

.+.+.+.+.+.+.Cuando los ogros atacan.+.+.+.+.+.+.
A la sombra de un roble reposaba mi alma cuando, en esos días, la verdad se hacinaba en mis manos y no debía (ni tenía necesidad de) encontrarla. Las nubes pasaban hermosas a mis ojos; el viento hacía cantar las hojas, las ramas, el pasto..., acariciaba mi rostro y yo sentía libertad.
En aquel tiempo no habría sido cuerdo pensar en el futuro, no existía algo como eso. Estábamos, ambos, completamente inmersos en la purísima invidencia de lo real. Sin una expresión que pudiera sostener nuestras existencias eternas (etéreas), repasábamos, cada día, una a una, las infinitas estrellas que nos miraban con indiferencia. Volcábamos nuestra existencia, la traducíamos en un complejo de símbolos sin sentido, en el abismo más hondo que encontráramos. ¡Y vaya suerte la nuestra!, pues nunca era el mismo. Pero así éramos felices...o...tal vez no felices, pero sí... Sé que hay una palabra, no sé si exista; ambos estábamos tranquilos.
Es precisamente la inexistencia de un futuro lo que marcaba nuestra esencia: no era necesario preocuparse por lo que pasaría luego; no había incertidumbre con respecto a nuestra suerte; no teníamos que preocuparnos por nada en absoluto, pues sólo existía el presente, y eso nos bastaba, mientras que lo pasado se difuminaba lentamente y quedaba en el olvido. Un olvido que nos acompaña hasta ahora. Ese olvido tan preciado...
Con una memoria ausente, éramos seres auténticos. La inocencia se encontraba en cada minúscula parte de nosotros. ¿Pero qué era la inocencia si no uno más de esos símbolos que nos representaban y que, osadamente, pretendíamos ignorar? Nadie es capaz de asegurar que llegaría hasta aquí, donde me encuentro, sin esa pizca, sin esa mínima idea que me formaba. Y, sin embargo, estoy vacío de recuerdos... no sé qué nos pasó... Sólo recuerdo esa escena: ambos, bajo la sombra de un roble... sin necesidad de una verdad... Me pregunto si eso fue real...
¿Pero qué es la realidad? ¿Es siquiera válido decir que existíamos entonces? Yo creo que no. Éramos seres sin pasado, sin futuro (estáticos, inmóviles, invariables, inamovibles, únicos...); no teníamos memoria.... lo que equivaldría a decir que estábamos perdidos... Éramos... ¿Éramos...?
¿Y de dónde viene aquella imagen del cúmulo de símbolos estructurantes de nuestra identidad? Tal vez sea una creación mía... un falso recuerdo creado para evitar un colapso existencial.
Pero, ahora, existo... ¿Existo? Tengo un pasado, un futuro, una memoria...pero, de alguna forma, sigo siendo un cúmulo de símbolos: y ¡qué mejor ejemplo que estas palabras sin sentido...!, que esta constante obsesión con la existencia...
Soy un cúmulo de símbolos...mi pasado y mi futuro, mi memoria... todo está dentro de ello. Mas...¿qué son los símbolos...? Es más...¿qué hay de ti? Acaso seas parte de aquella madeja de ideas... Eres una idea... pero una idea es dependiente...y, cuando le llegan desgracias al individuo, se hace nada...
Si lo que soy se extinguirá en el tiempo, si lo que eres morirá conmigo... si eres materia necesaria en mi existencia como idea... tal vez yo también sea dependiente...
Pero recuerdo aquel entonces, cuando no necesitaba una pizca de verdad, cuando me conformaba con la sombra de aquel roble y la brisa de aquel viento... Cuando todo era verdad y ambos éramos felices...o...tal vez no felices, pero sí... Y pensar que todo acabaría en la conciencia, en la razón, que ahora me acosa y a la que me es casi imposible vencer...
Y, sin embargo, sigo luchando, existencia mía, por que lleguemos alguna vez, entre lo incierto, a ser algo. Entretanto tendré que resignarme a esta batalla, contra los ogros y gigantes que una vez aparecieron a timarme...

.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.
Bien... eso ha sido todo... un delirio, tal vez. Los veo en otra ocasión, hombres de poca fe. ¿Ah? Claro que los veo... tengo cámaras en todos lados xD (broma). En fin. Gracias por leer esta locura... Adiós!
Mientras pienso en algo para superar lo que escribio cierto Anonimo. Publico algo basado en un hecho cotidiano, que me di el trabajo de redactar, simplemente por el hecho de escribir y distraerme haciendolo. Bueno sin mas preambulos innecesarios, allì està.

Objeto perdido, tiempo perdido.

Estaba viendo una película, nada romántico, ni películas que me hagan pensar. No había tenido un buen día y lo menos que necesitaba era ponerme pensativo, estaba viendo una película en mi computadora: American psycho. Una película basaba en un libro de Bret Easton Ellis, un escritor de la llamada Generación X. Película entretenida que se deja ver de principio a fin, tiene algunas escenas violentas y de sexo; pero bueno el título ya da una idea.
La película trata de un hombre de clase alta, totalmente narcisista y materialista, que tiene un hobby: matar a algunas personas para divertirse.
Me encontraba en el clímax de la película. Patrick Bateman, el personaje principal, había matado a varias personas: dos o tres patrullas de policías, mato, producto del nerviosismo a un recepcionista y un limpiador, ambos del mismo hotel. Se encontraba en uno de sus otros hoteles confesándole totalmente desesperado a su abogado todos sus crímenes. ¿Lo atraparían?, ¿O acaso el dinero lo podía solucionar todo?
Tocaron la puerta de mi habitación. Puse pausa a la película y abrí la puerta: era mi hermana.
—Me prestas tu DVD —me dijo —. Se ha ido el cable y no tengo nada que ver.
—Claro, no hay problema — respondí, mientras le entregaba el DVD.
—¡Gracias, eres el mejor!
—Si, lo sé. Tienes suerte, igual no suelo ver películas en el DVD, te lo regalo.
—De verdad.
—Ya te lo regale antes ¿No?
Me gane un beso y un abrazo por eso.
Es verdad ya se lo había regalado antes y por el mismo motivo. Pero mi madre no le creyó a mi hermana y me lo devolvió, pese a que le dije que de verdad se lo había regalado. ¿Quién entiende a los padres?
Cerré la puerta, hora de seguir con el cine. No pasaron ni dos minutos y mi hermana volvió a tocar mi puerta. ¡Dios, y ahora que! Dije que tuve un mal día; pero olvide mencionar que también me dolía la cabeza.
—Dice mi mamá que enchufes los cables a mi televisor —me dijo.
—Ok, está bien — dije, con un tono alegre. A veces me sorprende el grado de autocontrol que tengo, siempre sonriente y amable: ese es mi lema. Me paré y fui a su habitación. Mi ex habitación.
—Listo, ya está —dije —. ¿Qué película vas a ver?
—Luna nueva —respondió, mientras me acercaba la película.
— ¡Bueno que disfrute la película! Milagro que no quieras ver Eclipse.
—Hay que variar pues hermanito.
—Claro, hermana, tú resaltas siempre por tu gran variedad de gustos, dije irónicamente. Siempre ve las mismas películas una y otra vez.
Me disponía a regresar a mi cuarto; pero fui detenido por un detalle, bendito detalle.
—Ponla en español.
—Claro. ¿Tienes el control?
—No.
— ¿Es este?, dijo alcanzándome un control.
—No; pero quizás funciona con este DVD también. No funciono.
—Vamos a buscarlo a mi cuarto.
Fuimos a mi habitación, tenía el control del otro DVD en mi mano, lo puse a un costado y me puse a buscar el otro control en los lugares donde se ponen lo controles. Encontré todos los controles: de mi tele, de mi VHS; pero no encontraba el susodicho control. Me empezaba a desesperar.
— ¿Es este? —, dijo mi hermana, repentinamente.
No le dije nada, me desordené el cabello y basto que viera la expresión de mi rostro para saber que no era ese: era el control del otro DVD.
Mi hermana se fue sin decirme nada. Seguí buscando y escuché decir a mi padre: igualito a su mama es. Menos mal que mi madre no escuchó eso porque sino mi padre no la contaba.
Fui a la habitación de mi hermana con la intención de buscar el control en su cuarto. Su habitación estaba cerrada, toqué la puerta, no hubo respuesta. Regresé a mi habitación. Ahora si, me dije. Momento de paz. Volvieron a tocar mi puerta. Ya no sabía si llorar o enojarme. Miro al techo, respiro y abro la puerta.
—¿Qué? — pregunta ella.
—¿Qué, qué? — le replico extrañado.
—¿Que?, pues.
—Para que tocaste la puerta de mi cuarto hace poco.
—Para nada.
—Dime.
—Para nada—le repito.
—Dime, pues.
—Para buscar el control en tu cuarto.
—A ya, ya lo busque y no está
¡Dios! Mi mama entra a mi cuarto y se echa en mi cama a leer el periódico y la revista que quería leer más tarde.
La miro. ¡Noooo!, digo en mi mente
Mi hermana también entra y se pone a buscar el control, otra vez
—Es este— me dice, enseñándome el control que ya le había dicho que no era.
¡Por qué Dios! ¡Por qué me has abandonado! No soy muy creyente pero ese día si que hablé con Dios.
—No, no es ese— respondí, con mis últimos rezagos de cordura.
Tengo un autocontrol maldito, agradece por tener un hermano así, linda hermana.
De repente todo mi ser se llenó de algarabía. Veo el estuche del control debajo de mi cama. Lo encontré. ¡Genial!. Me agacho a recogerlo, siento que la cabeza me va a estallar. Lo agarro, lo identifico con el tacto: es el estuche de mis lentes. ¡Oh! Que ironía, lo estuve buscando en la tarde; pero no me interesaba en lo más mínimo haberlo encontrado en esos momentos.
—Ya no importa, la he visto tantas veces que ya sé todo lo que dicen— me dice sonriendo y se va junto con mi madre. Que se lleva el periódico y la revista. Ni ganas de decirle que lo quiero leer.
Yo las miro, y veo como se van, con cara de pocos amigos.
Respiro, me siento a ver la película, pasan diez minutos, acaba la película, siento ganas de dormir.
Hoy, 28 de diciembre, luego de hacer deporte y mientras tomo el desayuno ( a eso de las 9:30 de la mañana) se me ocurrieron estas cuantas palabras en base a sueños y recuerdos involuntarios.

Ya, a las 10:30 de la mañana es que me pongo a escribirles.

Ah! Por cierto... ¡Hey! Pilar, hoy recorde, mientras miraba con ansias el pan, que tu casa es el único lugar en el mundo donde nunca faltarían huevos. Sigo ignorando el motivo. Recordé que cierta vez estuve en tu cocina preparando algo no vegetariano, pese a que no a todos les gustara algo. En fin... demostré que sé cocinar o al menos sé hacer el intento.
(Arctic monkeys - Mardy bum)

Aunque el motivo principal de estas líneas es para contarles algo que se me ocurrió inconciente o subconcientemente (para los que entiendan).

¡Ahí va!

Voy por un camino sin asfalto ni cosa cementada que se pueda ver a lo lejos, en medio de la noche más oscura que pueda existir. Veo gente caminar, cada una metida en sus propios asuntos y los que no tienen trepan en la esporádica movilidad nocturna ya que, tal vez, quieren hacer las cosas demasiado rápidas y no pensar en ellas ni en sus concencuencias. No soy tan distante de ellas pero está noche soy más frio que de costumbre. Yo por mi parte vengo pensando en qué es lo que piensan estas personas. Gran cosa, ¿no?.
En eso es que te veo sentada sobre un escalón empedrado, viendo pensativa y algo frígida las vías de algún "noséque". Sonrío al verte. Creo ser un tipo sonriente. Sonries. Me siento a tu lado.
‹‹¿Esperando a alguien especial? ¡Ah! Hola, por cierto.››, digo. Ries y tratas de despreciar mi saludo, regalándome la visualización de tu espalda, nuca y cabellos con gran detalle. Mas tu intento queda en intento ya que al instante ries y regresas la mirada. ‹‹Sabes que te odio, ¿no?››, dices con una sonrisa. ‹‹Puedo vivir con eso, además tú no me caes del todo bien...›› ‹‹Idiota››. Reímos. Como no querer ese bello rostro infantil... y pensar que ahora hablo con una mujer.

‹‹¿Cómo has estado?››, pregunto. ‹‹No del todo bien. Las cosas no han cambiado del todo; es más, seguirán igual, pero de todas formas siento molestia por ello.››, dices y regresas la mirada al vacio mientras te recoges en ti misma. La abrazo por una especie de acto reflejo. ‹‹Todo saldrá bien››, ignoro el problema en el que está, pero mi optimismo innato no me deja decir otra cosa. Es en ese momento que siento sus no rojos labios junto a los mios. No tengo idea del porqué de esto y nuevamente los arcos reflejos hacen suyas las respuestas de este cuerpo muy humano. Pero no hay que hacerce al desentendido... desde hace mucho que esperaba esto.

‹‹Te quiero››, tú. ‹‹Yo aún más, y no me contradigas que casi siempre tengo la razón.›› La sigo abrazando pero, ahora, con más fuerza. Y la noche se sigue oscureciendo sin sentido. No hay un dios que venga a hacer eso. ‹‹¿Eres bueno matando el momento o simplemente eres un idiota.››Río. ‹‹Sabes que te quiero y solo eso importa.›› Vuelves a besarme y yo no te dejo de abrazar. Y sigo abrazandote y continuo así.

Algunas estrellas comienzan a salir. Quieren dar las buenas noches.

‹‹Mi padre a muerto››, creí oirte decir; y recordé que dije que todo saldría bien. Solo te abrazo con más fuerza. Sé que no tuviste una buena relación con el difunto. ‹‹Todo saldrá bien.›› Creo que entiendes que no sé que decir y que probablemente no deba de decir nada. Solo espero que entiendas que trato de decirte que siempre estaré contigo, puedes contar con este ser mundano.

Es tiempo de irnos y cojo las pocas monedas que llevo en los bolsillos para pagar nuestros pasajes nocturnos. Raro en mí. Te dejo cerca de casa y yo regreso a caminar (no me alcanzaron las monedas). Vuelves a mi, quieres acompañarme un rato más. Vez un callejón en el que no hay luces: un lugar dominado por noche. Lo vez, te acercas aún más a mí y susurras. ‹‹Mira, ahí está oscuro.›› Sonreimos.

Me fui luego de unas horas a casa y así acabó todo.
Nada volvió a ser como antes.

11:00 am: Me levanto. Dejo la silla e su lugar. Es hora de ir al mercado, hoy me toca cocinar.

Saludos a mis hermanas sanmarquinas, a mis amigos de todo el mundo y a mis camaradas en las letras. En vacaciones tengo tiempo y hojas libres para vivir.

Paz y suerte.

Pd: Odio los guiones.
Bueno lo que escribí hoy, hace unas horas, lo realice en medio de una visita navideña, en la casa de mi abuela, en la laptop de mi bella prima. Entre canciones de Joy division(Love will tear us apart), Interpol( Specialist), Caifanes (Quisiera ser alcohol) y una mención honrosa para una canción que escuche alguna vez y que hoy día por azares del destino recordé, gustándome igual que ayer: Por qué canto así en la voz de Julio Sosa.
Bueno si llegaron a leer todo esto, unas líneas más no los matara.

La bebida se bebe al hombre

Sumido en la vorágine de los días sin retorno un hombre se encontraba ensombrecido por un hecho fatídico que día a día atormentaba el abismo de su alma. Se lamentaba: no me afecta nada, ya nada me emociona, estoy vacío. Lloraba recuerdos y una esquina entristecía, soñaba recuerdos que no le pertenecían. Solo anhelos vagos que entre sueños su mente complacía y que la luz del sol se encargaba de convertir en irrealidades.

Todos los que pasaban por su esquina, personas que se tildaron en tiempos tranquilos de amigos, ninguno de ellos se dignaba a acercarse,solo lo miraban desde lejos y en voz alta se burlaban.

Ya no recordaba el origen de su actual estado, de su suplicio, aunque en su mano tenía la respuesta, la cicuta para su enfermedad, su eterna sed, el cuchillo que hacía más honda la herida. ¡Qué más daba!, ¡ella siempre estaba para él!

Ella su fiel amiga, siempre presente, infaltable compañera de noches desveladas, llena de vidrios rotos y olores nauseabundos. La ansiedad del día se iba entre copas con sabor a soledad.

Siempre decía entre lágrimas y risas: A falta de una mano amiga, una fría bebida.
Sí, en un bar, en una esquina, él yacía, el hombre y su bebida.
Luego de mucho tiempo vuelvo a publicar algo. No es que estuve tomándome el tiempo para publicar algo, ni es el capricho de un divo, es solo que ahora sí encontre tiempo libre para hacerlo. Más simple que eso no puedo ser. Y bueno, cual monigote mal dibujado trato de reproducir parte de un "algo" que por el momento está inconcluso pero que poco a poco va tomando cuerpo.
Zack Zala, por favor si vez algún "errror" ortográfico o gramatical ,que no sea premeditado, házmelo saber. No quiero "jalar" Redacción básica el próximo ciclo.

Ah! Cierto! Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo y Feliz Cumpleaños para todas las personas que se sientan cómodas con esas festividades.


Suerte y paz!


Cartas azules.


Carta 0

Parte 1

Voy caminando por aquel lugar desconocido, mientras pienso (porque aún el sol no ha quemado mi cerebro) en como salir de esta situación inesperada. Trato de ubicarme inútilemnte. Siempre fui bueno ubicándome pero hoy no encuentro ningún punto de referencia. Nunca salí de la capital y ,bueno, si miro hacia el cielo no es para encontrar ayuda divina, pese a que me urja; es para buscar alguna dirección grabada entre cicatrices solares. Sigo al sol en su recorrido diario, puesto que en teoría me llevará al occidente. No es que me guste el occidente, solo que en mi ciudad de origen hablan muy bien de las cosas de ese lugar. "En el mar la vida es más sabrosa."
El sol hace de las suyas.

De pronto, mientras asciendo por la vigesimoquinta duna... oígo algo: un sonido estrepitoso, estremesedor, estruendoso, ensordecedor o como se le pueda decir (por la falta de líquido, el hambre, el cansancio o la sobreexposición solar es que no encuentro las palabras precisas para terminar las oraciones y en ocaciones no las ... termino). El sonido "estrelamparenoso" deja de acompañarme, desaparece de a poco. Doy unos pocos pasos más, ya casi de manera inconsiente (debe ser por aquella muy mentada fuerza de voluntad o por el simple hecho de mi mente no está en este desierto; sigue pensando en Allison).

Aún recuerdo sus ojos negros, negros como aquella noche que no pudimos tener; su voz propia que auricularmente se hacía seductoramente infantil. Recuerdo nuestra última pelea.

Me siento volar. Estoy apunto de venirme abajo... pero de pronto siento el viento soplar con mayor intencidad: sin sonido ,pero con una fuerza tal que - junto a mi cuerpo - me reduce, captura y derriba. Voy callendo por la vigesimoincógnita duna hacia el ólvido. Trato de mantener las esperanzas mientras desciendo de forma accidentada; mientras ruedo, mientras me golpéo, mientras veo este mundo incandescente y polvoriento girar.

‹‹¡Ah ah ah!››, jadeo. ‹‹¡Mierda! No puedo continuar así. - mientras trato de reincorporarme, frunzo el poco ceño que me queda y dejo salir una impotente rabieta - ¡Por queeeeeeeeeeé! ¡Por qué conmigo! ¿Qué hago aquí? ¿Voy a volver? ...››.

(20 minutos sobre la arena sin dar ninguna señal de vida, ninguna otra que no séa una silenciosa respiración y un leve latido. Despierto pero inmóvil.)

Levanto la cabeza. Dejo de tener un encuentro cercano con la arena.
A lo lejos llegó a ver una especie de ciudad, unas tiendas de campaña o algo por el estilo. Las piernas no me dan para más. La fuerza no me es suficiente. No he perdido la voluntad pero sí, el físico. No me puedo mover. ‹‹Estoy muerto››. Oigo una voz conocida diciendo: ‹‹Quién dijo que no lo estuviste antes›› Me lleno la mano de arena. La aprieto. Trato de matarla (Fuera de mi cabeza por un momento... solo un momento).

Y en eso es que siento una cálida sombra (cálida cuando debería ser fresca).

"¿Una sombra? ¡Una sombra! ¡Una persona! No estoy perdido. ¡Muévete, vamos! Hay alguien ahí."
No me puedo mover... simplemente no puedo.

No tengo ni fuerza, ni frustración, ni rabia; por el momento solo cansancio. No levanto la mirada. Solo se apagan las luces... Inconcientemente busco refugio en la fresca oscuridad de mis ojos cerrados.

Y comienza a sonar en mi cabeza esta canción:
That there
that's not me
i go
where i please
i walk through walls
i float down the liffey
i'm not here
this isn't happening
i'm not here
i'm not here
In a little while
i'll be gone

[Pero... sí estoy aquí, esto sí esta pasando y no sé si me iré.]

Ah, vagué, vagué como pude... y naufragué, naufragué tanto que caí en lugares que jamás conoceré de nuevo. Claro, también vi a Buggs Bunny y a un no se quién que se hacía llamar Pancho Barriga Gorda, un corsario, de esos con parche que visten a lo Retro... como cuando aún no existían los zapatos de goma o los converse, al menos unas botas que te protegerían de verdad... y esa indumentaria tan compleja... Ah... ¡qué importa!
Bien, como esperaban esto no es para Lugar de No Fumadores, disculpen... sufró de cancer y mis días han sido difíciles. No, en realidad no, solo he vagado más de lo que necesito. En fin, he aquí un algo editado.

------------------Ella-------------------

Recuerdo su olor en las mañanas, perder su nombre en sueños y más nunca verla; recuerdo el pasar de los años, sombríos, sin ella, y un ligero momento de agite que no soporté.

Vi lunas nuevas, menguantes y llenas, las capturé todas y aún no sentí. Recuerdo el cenit de mi vida, una mariposa sin alas y su agonía. Lo recuerdo todo como si fuera ayer, y aun cuando dije sentir pesar por no verla más, aun cuando mis manos temblaron al verla un segundo por la emoción, no pude hacer nada por ella en el momento en que desvaneció. Y es que en telas arrugadas vestía su belleza, es que en años de desvelo se escondían sus ojos y su agraciada cara llena de júbilo era mancillada por maquillaje rancio.
Es que sólo una vez la vi como esa noche y jamás fueron las noches iguales, ni fui yo el mismo. No fue el mismo aire el que me rozaba, ni era la misma la forma en que sentía. No era el sol de la alborada tan hermoso, tan entero, tan radiante como lo fue esa noche de silenciosa lluvia. Y es que jamás la vi igual, jamás tan hermosa la contemplé.
Si su belleza era veneno, como tonto caí y aun siendo otra presa, el anzuelo mordí. Pasaron eones y nunca más pude encontrarla, ¿Es qué fue sólo un sueño, una ilusión? Ahora, estando ella en una fosa, me pregunto: ¿cómo tal encanto y tal belleza en el tiempo se pierde, si no es por castigo de los dioses? Si es disfraz, si es una mentira dímelo a mí que la he añorado y buscado por siglos, y ahora muerta aún la amo.
Un pequeño relato que escribí hace meses. No tuvo final. Lo volví a reescribir y le di este final.


Era un día nuevo , un nuevo comienzo para José Guevara.
Días antes se sentía confundido , mas que confundido , se sentía preocupado: se acercaba el ultimo día de clases y no tenía idea de que hacer cuando acabará el colegio.
Nunca le había pasado por la cabeza la idea de que hacer con su vida una vez que se encontrara fuera de ese mundillo. Veía esos días muy lejanos; pero los meses se volvieron semanas y las semana días . Así que en las ultima semana se había decidido a encontrar la respuesta a su interrogante. Desde que tenía uso de memoria siempre se recordaba leyendo un libro, viejo compañero de soledades. Sentía las palabras que leía era tan ciertas y profundas y sentía que a través de los libros lograba conocer, de alguna manera, al autor. Había aprendido a vivir lo que leía .
Sus notas eran regulares, pero siempre había resaltado en letras. ¿Por qué no me dedico a escribir? Se preguntó . El profesor siempre dice que mis composiciones son brillantes y demuestran un talento natural .
No hay mas vueltas que darle , estudiare literatura , se dijo para sus adentros. Además siempre me interesó la idea de escribir un libro. He tenido muchas ideas; pero ninguna la he llevado a un fin. Sonrió para sí mismo y se sintió orgulloso de lo que había decidido.
Los días de confusión habían acabado , había encontrado algo que lo haría sentir feliz y realizado. Sentía que tenia talento. Se veía en lo alto , en la cima , siendo reconocidos por otros que al igual que él habían ido detrás de sus sueños.
Llegó el último día de clases y José se alisto para ir al colegio , seguro de sí mismo y de su decisión. Llegó al salón , se sentó a escuchar las últimas palabras de sus profesores. Solo le interesaba lo que uno de ellos tenía que decir, su viejo profesor de Literatura, el que tantos libros le recomendó, uno por cada problema que tuvo. Mas este nunca se presentó.
No podía esperar a que sonara la campana del recreo para hablar de sus planes con sus amigos. El tiempo se torna relativamente extenso cuando uno piensa en él.
Las horas pasaron y llegaron los tan ansiados minutos de recreo . José y su grupo de amigos se habían juntado a hablar de lo que harían en el futuro.
-Yo seré abogado-dijo Javier-. Mi padre y mi hermano mayor lo son y yo espero seguir sus pasos.
-Mmm ...abogado , tal vez yo también lo sea. Abogado Aguirre, no suena mal - dijo Luis.
-¡Abogado , tú! No me hagas reír , con esas notas a lo mucho llegas a barrendero-dijo Javier.
Todos se rieron.
-¡Como vuelvas a hacer otra broma te rompo la nariz!-dijo Luis, con una mirada llena de odio y envidia -. En el fondo sabía que era cierto.
- Yo seré ingeniero , allí esta el dinero. Mi padre me mandará al extranjero a estudiar , ya no puedo esperar para irme de este país- dijo Javier , con un tono de superioridad.
-¡Qué suerte tienen todos! -dijo Julio, con la mirada baja-. Yo acabando el colegio voy directo a trabajar.
-Bueno dejando del lado la mala suerte de algunos, ¿qué vas a estudiar José?. -dijo Javier, mirando a Julio con un gesto de superioridad.
-Estudiaré literatura.
Todos se quedaron sorprendidos .
-Literatura , estas loco ¿de que vas a vivir?. Se logró entender entre todos la batahola generada por sus compañeros.
-Ya me las arreglaré , superaré todos los obstáculos. Seré el mejor-dijo José.
-Serás un mendigo-dijo, Javier entre carcajadas.
La campana sonó y entró el ultimo profesor a decir lo que ya habían dicho los anteriores: el viejo discurso reciclado.
En las carpetas posteriores aún se escuchaba a Javier hablando en voz baja: recriminándole a José su decisión.
Una vez acabadas las clases el grupo se quedo afuera del colegio , despidiéndose , deseándose suerte en sus caminos y prometiendo que se verían de vez en cuando. Más de uno nunca más se volverían a ver.
José fue directo a su casa , sentía que debía decirles a sus padres la decisión que había tomado.
Nunca se habían preocupado en preguntarle sobre sus aspiraciones pero su padre, un hombre serio y práctico, le había dicho en la mañana que esperaba su respuesta cuando volviera del colegio.
José entro en su casa , se cambió y fue a conversar con su padre. Él cual se hallaba en la mesa de la sala esperándolo.
-Y bien , que has decidido-dijo su padre , con seriedad en su mirada.
-Estudiaré literatura, papá -dijo José con alegría en su mirar.
-¿Es una broma? No puedes hablar en serio.
-Pues si , habló muy en serio.
-¡No!. Serás abogado , ingeniero , medico , cualquier cosa menos literato.
-Pero , papá. Yo seré el mejor , confía en mi ...
-¡No seas estúpido hijo! He dicho que no y se acabó.
El papa de José se levantó furioso de la mesa , José trato de detenerlo pero fue derribado de una bofetada. Y allí en el piso las dudas de José se tornaron grandes , los obstáculos insuperables, su convicción antes fuerte ahora se mostraba frágil .
Lágrimas se acercaron a sus ojos y desde ese día José vio la vida con los ojos de su padre, sonrió y dijo: que tonto aquel sueño...
Luego de beber unos cuantos tragos (no mucho), salí a caminar por .... Noquieroespecificar y se me ocurrieron algunas palabras sin sentido, dedicatoria ni conclusión. Lo más probable es que edite esto y que lo editado lo reedite para luego publicarlo como parte de alguna otra idea.

(dnsabdjhbc8q6kr)


Un par de ojos,
una sonrisa
y unos pechos....
es todo lo que necesito de ti para ser feliz.
¿Qué más puedo buscar entre tanta bohemia?

Unas palabras de tantas; que ahora, sin motivo ni validez,
logran que mi sangre hierva... que la molestia y el desagrado
tome un paso y un rezo para hacerme preso de lo que busco: Una meta sin camino.
¿Qué más se puede buscar para ser feliz?

Yo no quiero nada, solo quiero que esta cerveza no se me suba a la cabeza. Quiero volver por mis llaves...

Que si el alma humana existe... no lo sé---

Tú esencia puede perderse con el simple aroma de tu aroma,
con la cálida frialdad de tu mirada,
con la ingenua perseverancia de tus actos...
con esa estupida forma de pensar, tan desagradable y apetitosa a la vez,
con ese deseo y con ese tedio, con esa libertad que quiere ser esclava.

El enemigo de todos esta noche quiere ser Anónimo.
Reciba usted a bien mi saludo. Piense también en lo más común que existe, y en lo más extraño y asombroso al mismo tiempo. Lo más probable es que la confusión lo asedie si es que no se sumerge de alguna forma en un universo surrealista. Sí, precisamente es de surrealismo que vengo a hablar hoy (aunque no vengo, pues no hay de dónde venir si eres narrador, y menos aún a dónde ir), pero no me referiré a la corriente surrealista, sino que narraré algo (sí, otra vez...lo siento u.u no puedo evitarlo T_T). Vamos pues: empezaré.

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Llevado por la curiosidad como bote sin control que es arrastrado por la corriente de un río, llegué la tarde del martes a la Plaza San Martín con destino a la calle llamada "De la Unión" en el centro hipotético de la ciudad. Buscaba con ansiedad vestigios de una exposición supuesta, sugerida por mi memoria como contada por mi abuelo algunos días atrás.
Colgaban afiches de algunos faroles, como anunciando una exposición artística. Me acerqué a leer: no era lo que esperaba. Describían, según advertí, un proyecto de construcción. Se trataba de un edificio, el cual, según pude ver en la imagen adjunta, tenía la apariencia de un virus: lo principal, según decía la descripción, eran los balcones (aparentemente el proyecto era una especie de extrapolación de los antiguos balcones de Lima a un estilo minimalista y casi industrial. No era su intención que pareciera un retrovirus...), los cuales hacían muy bien de espículas, pues sobresalían exageradamente del edificio como si en realidad fueran plataformas aéreas de juego. Pero lo más extravagante no era en sí el edificio, sino el lugar en el que se supone que iría. Según la imagen, se ubicaría por ahí, entre todas esas construcciones de estilo clásico..."un total contraste...una total desconfiguración...¡una total estupidez!" fue lo que pensé al verlo mientras reía disimuladamente.
Los afiches de aquel burdo proyecto llegaban a la calle hacia la que me dirigía, la cual parecía estar bloqueada por un tumulto. Cuando llegué allí pude ver claramente de qué se trataba... Dos cámaras de un vidrio grueso, una dentro de otra, con unos diez centímetros de separación entre ellas, evocaban una especie de armario con doble entrada. Un cartel cercano ilustraba aquella excentricidad: "Conozca el Jirón de la Unión sin los sonidos que lo caracterizan". Y la gente hacía cola para experimentar el silencio, para conocer el silencio... como si éste les fuera tan desconocido. Aunque también es cierto que no hay lugar de mayor estridencia que las calles.
Esta muestra parecía emocionar mucho a las personas, pues rápidamente fueron acumulándose a fin de tener su turno en la tan extraña atracción. Era una especie de magia: el silencio que había en ese reducido espacio —como si el silencio pudiera ocupar espacio alguno—, parecía alimentar a quien se atreviera a visitarlo con una tranquilidad especial y despertar en él una curiosidad infantil que permanecía al menos hasta unos metros más allá de la cámara.
Todos querían experimentar ese "algo" tan conocido pero tan poco recurrente: era como un reencuentro familiar luego de años de separación. Y aquel reencuentro estaba cargado de nostalgia y ansiedad.
El tumulto había crecido, el número de hijos pródigos del silencio era mayor. Y, al ver que los tiempos de encuentro se extendían mucho en algunos casos, uno de estos expresó sus ganas de entablar una conversación con su padre:

— Ya escucharon bastante el silencio —dijo dirigiéndose a quien permanecía aún tras los vidrios, aunque en vano, pues ningún sonido era capaz de pasar a través de ellos.

"Escucha el silencio" me dije entonces volviendo a sonreír de forma irónica y retomé mi camino, esperando encontrar más allá aquella exposición de arte que tanto esperaba, mas con la satisfacción de haber presenciado una forma de expresión de los lazos místicos que enlazan al hombre con el mundo.

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Bien, eso es todo por esta vez... Espero no haberlo aburrido. Gracias por leer =)
Hace unos días, mientras dialogaba con Zack Zala sobre su "Casting de ideas" recordé una que se me ocurrió hace mucho , mucho, tiempo. Es buena a idea, solo que me da algo de "flojera" escribirla - todo a causa de mi naturaleza ociosa - pero creo que el pertenecer a este grupo que publica "publicaciones" en este blog, es una buena escusa para ello. El nombre no se me ha ocurrido aún, pero creo que "Bitacora de una pérdida sin regreso".
Por ahora solo haré un intro de lo que será. Para mayor información preguntenme sobre lo que se me ocurrió cuando me vean, si tenemos tiempo podemos tener una algo amena conversación.



"Cartas azules"


Carta 0
Parte 0

¿Qué pasó?
Ahora, camino por la calle sin importarme lo que pueda encontrar en frente. Cabizbajo. Veo mi pie izquiero adelantar al derecho, luego el derecho al izquierdo y así sucesivamente en una carrera absurda e interminable - al menos por estos momentos -.
Trató de limpiarme la frente con la muñeca, aunque no haya suciedad ni sudor, solo costumbre.

Sigo caminando. Una chica tropieza sobre mi. Ella sigue su camino. (No estoy para estas cosas).
Subo al bus que me lleva a casa. Me siento en un asiento lejos de los reservados, ya que no tengo ganas de aparentar amabilidad el día de hoy.

Recuerdo la última conversación que tuve contigo, Allison.
<<¡Estoy cansada!>>. Yo también lo estoy, pero no de ti. <<¿Por qué estás distinto?>> Si te explicará que las personas son las mismas, que las únicas que cambian son las situaciones, no me entenderías. No he cambiado, al menos no lo suficiente como para que deje de gustarte. Sólo ha cambiado tu forma de quererme. <<¡Me voy!>> Yo te amo. <<¿No dirás nada?... Para variar>>. Debí cerrarte la boca con un beso. << Adiós >>

He peleado con ella.

Dejo mi movilidad y camino los pocos metros que quedan hacia mi guarida. Busco mis llaves en el bolsillo que creo estarán, el derecho, mientras busco unas monedas en el bolsillo: quiero hablarte por teléfono. Subo las escaleras hacia mi habitación. Trato de recordar los olvidos y olvidar los recuerdos. Me echó sobre la desordenada cama en la que algún día te tuve. Digamos que solo quiero descanzar en estos momentos y tal vez pensar en el blanco vacío.

Le doy "play" a un disco de AC/DC para que le haga de soundtrack a esta situación. No lo hago porque me identifique con alguna canción específica en este momento, más bien lo hago porque no me recuerda a nada de ella. Lo único que me recuerda es que el rock and roll es de la putamadre y que así me olvido de todo los demás. Sólo quiero matar tiempo en mi cuarto. Sólo quiero oir la guitarra de Angus y a Bon Scott con esa voz tan pendenciera, provocadora y pendejamente rockera.

Pienso que ya todo pasará, para eso está el tiempo.
["Es un largo camino para llegar a la cima si quiero ser una estrella de rock".¿no? ]

Que yo la seguiré queriendo... que no importa lo que piense ahora... que lo hecho, hecho está y las soluciones que planté ahora están por demás.

"Si tan solo la hubiese tomado del brazo y apresarla entre los míos y hacerle saber (sentir) que la amo".

Otra vez pienso en el tiempo. Maldito el tiempo que no me permite arreglar algunas cosas.Como no volver sobre mis huellas y arreglar algunas cosas. Pero por algo pasan las cosas ¿no? ¡Qué estupidez! Pero en fin.... que para las acciones hay tiempo futuro, y para el futuro ya no hay pasado. Somos presas de un tiempo que desconocemos, de un mañana que ignoramos y que conoceremos solo de forma parcial hasta el final de nuestros días. Que todo tiempo pasado fue mejor lo ignoro, pero creo que en este momento comparto dicha aseveración.

Sólo espero que ya nadie se meta conmigo, en mi camino, ni venga a fastidiar, ya que no estoy de ánimos para aparentar amabilidad. Aunque... pensándolo mejor quiero que me busquen, para así quitarme de encima las muchas cosas que me tienen en este estado (no es la manera correcta, pero da igual, la cosa es que yo me sienta mejor) Quiero seguir buscando a alguien para dar alguna estocada... pero el sueño me vence por estos momentos.... momentos .... momentos....


It's another lonely evening
and another lonely town
but i ain't too young to worry
and i ain't too old to cry
when a woman gets me down
got another empty bottle
and another empty bed
ain't too young to admit it
and i'm not too old to lie
i'm just another empty head
That's why i'm lonely
i'm so lonely
but i know what i'm gonna do -
I'm gonna ride on
ride on...
(AC/DC - Ride on)

Los rayos del sol comienzan a darme en el rostro. Despierto.
"¿Sol?, pero si cerré las cortinas negras. ¡¿Qué carajo?! ¿Arena? ¿Dónde mierda estoy?"

(Dos horas de preguntas sin respuestas después)

Estoy en una especie de desierto. No, sí es un desierto. Ya me hice las suficientes preguntas y aún no sé que hago aquí. No logro ubicarme, pero el sentido común me dice que éste no es buen lugar para estar solo y sin ... "cosas"...

Caminaré, buscaré alguna persona que pueda ayudarme. Por lo pronto es lo más sensato.Siento algo de sed y por ahora olvidé lo que ayer.



Cuando ya no haya
pasos por andar
y el alma mía
sienta despegar.

Mientras mis recuerdos
sean lo único que me hagan durar.
Y mis ojos dormidos
ya no quieran despertar.

Sé que aparecerás
como Parca te presentarás.
Cuando las criaturas de la noche
comienzen a aullar,
y solo quede frío en mi mirar.

Escucharás las tenues campanadas
y sosteniendo las oxidadas tijeras
cortarás el frágil hilo
que en tus pupilas
nunca reflejó su brillo.
Saben... en ocasiones uno se siente inspirado pero no sabe que escribir... Suena discordante, lo sé, pero suele suceder. Es justo lo que experimento ahora... y busquen (ustedes) algún motivo por el que crean que me siento así- comuníquense conmigo si encuentran alguno-. Yo no lo sé, pero sé que no es por enamoramiento, no son drogas ni comida en mal estado. No es la música que estoy oyendo (aunque esto puede entrar en contradicciones) ni ese extasioso recuerdo que no recuerdo. En fin, hoy quise escribir y lo hice.

¡Ahí va!

Mientras hago memoria sobre algunas propiedades de la materia y algunos fiascos en mi "vida pasada" (sucesos del día de ayer), relacionándolos y abusando de ellos para encontrarle algún orden claro a esta situación un tanto descontrolada...

[Sé que...(8) necesito hallar una manera de decir lo que quiero decir... pero mejor mañana.]

... he salido de contexto para encontrar esa manera.
Mientras camino con un, muy forzado, estilo "chulo"; te imagino, recuerdo y nombro, junto a los versos (si es que se le puede calificar de esa manera a esa construcción oracional carente de ritmo y rima) que algún dia tuve el "desagrado" de escribir.
Mi tipo de chica....
[.... pensando en eso es que escribo esto....]

Una chica que no pregunte los porques,
que se quede callada cuando diga que la quiero,
que se sonroje, me mire y sonria. Y que nuevamente se sonroje.

Una chica que me contradiga cada vez que le susurre
"eres la persona más bella del mundo".
Que me dé la razón cuando diga que estoy Loco.
Mientras duerma me despierte a susurros.

Busco ser compañero de una compañera,
ser pasajero sin boleto de regreso hacia un mundo
lleno de fantasía, con ligera frialdad.

Quiero una chica que no me deje dormir,
que fantasee conmigo de noches.
Que tenga las pesadillas que comparto con mi pc
y que no le dé miedo ... que no diga "Siempre"

Alguien que me quiera lo que dura el enamoramiento.


Aunque en última instancia, no busco nada.

Hoy que pienso en todo eso.... vuelvo a tropezar, es por eso que prefiero ocupar mi mente en el programa televisivo de moda, en la canción que bailan en todos los huecos y en aquel furor político que desprecio pero que al final termina siendo realmente divertido.

Prefiero ver lejos estos motivos de vida y ver cerca cualquier otra cosa.

Olvido mi identidad y los miedos que miedo me dierón cuando era niño. Olvido que le temo a la soledad y que de una manera muy jodida en ocasiones disfruto de ella...


Y mientras camino sobre mis pasos y estas líneas, recuerdo que "Ya no tengo inspiración".

*
Entre el recuerdo y el olvido se va tejiendo un camino, uno del que no nos podemos referir, que nos avergüenza y enorgullece. Estar vivo es la constante sucesión de eventos significativos, tal vez para ti, tal vez para mí o para alguien en algún lugar de este mal llamado mundo. Hoy no creo en dios ni creo que lo haga mañana... Al fin y al cabo nuestras acciones y creencias las dirigimos nosotros mismos, es por eso que salen tan mal, debido a los problemas y el caos .... esa es la vida humana .... eso es lo que no gusta .... eso es lo que hace divertida esta condición.

[Fragmento de algo que no estoy por escribir]

B.
Comenzar a escribir es como levantarse por las mañanas: si no lo haces, no pasará nada. Esa es, según yo, la preocupación de un escritor, aunque el título suene demasiado alto para los que llevamos este espacio, y, en especial, para mí. Pero tomemos la palabra en su sentido estricto, alejada de asociaciones culturales superfluas (no de todas, pues sin cultura no existiría palabra, y sin palabra no habría escritores)... Y ahora que menciono esto (lo que apareció palabras atrás entre paréntesis) la palabra "paradoja" invade mi mente...mas no quiero cansarlos ni pretendo experimentar de forma espontánea con algo como un "flujo de pensamiento". En todo caso, tampoco pretendo dar un concepto de escritor —aunque lo haya parecido—, pues no soy el más indicado. Mi intención real es contarles algo.

Retomo la idea de decisión para referirme a la apertura de este blog. No les daré la bienvenida, pues un anónimo ya lo ha hecho en nombre de todos y hacerlo nuevamente sería redundar. Como ya sabrán —o deben de suponer—, este espacio es excusa para dar a conocer nuestras locuras. Pues bien, aquí les traigo la primera locura.

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Subió torpemente el mísero número de escalones que llevaban al interior del vehículo mientras un niño intentaba evitar su caída. Sus brazos se movían de forma descoordinada, todo en nombre de sus manos ansiosas de materia. Cuando estuvo ya de pie en el bus, sujetado a las barandas metálicas que separan el espacio del chofer con el de los viajeros, vino el niño y lo ayudó a ubicarse: cada mano alcanzó, luego de algunos intentos y con una voluntad a punto de ceder, uno de aquellos aros que cuelgan normalmente de los pasamanos. El hombre quedó con la vista al frente, aunque sería más correcto decir que quedó dando el frente a todos los viajeros, pues los anteojos oscuros que llevaba, además de la forma de sus movimientos, evidenciaban la ausencia del concepto de visión en sí.
El niño se puso a un lado, traía consigo uno de esos bastones metálicos plegables. El hombre permanecía en silencio, con la cabeza gacha. Un buen hombre ubicado cerca de él le dirigió la palabra.

— Siéntese —le dijo mientras procedía a dejar su asiento.
— Gracias, señor, pero va a trabajar —contestó el niño tímidamente.

El hombre había derrotado al vacío al depositar su confianza en los aros que sostenía. El bus pasó una curva. La cuasisombra del hombre tuvo un brusco movimiento, mas su masa fue equilibrada por las manos del niño. Sólo aquí decidiose a hablar.

— La oscuridad —decía—, hermano, es horrible...no puedo ver nada....la oscuridad, hermano —y trataba de explicar algo que incluso para él parecía inefable.

Su ceguera era reciente, según decía, consecuencia de un accidente del que no dijo más que eso. Su silencio volvió entonces y bajó temerosamente una mano en busca de su hijo, que se encontraba a su lado. Este sacó un papel enmicado y se lo entregó.

— Esto es el acta de defunción de mi esposa, hermano —dijo— ella falleció en el accidente...

Y algunas palabras desordenadas más sobre su pena y la invitación de su hijo a pedir por él le dieron paso nuevamente a su silencio.

El niño pidió entonces aquel papel a su padre, lo dobló en dos, y cogiéndolo de manera que quedase curvo, pasó, taciturno, a pedir limosna.

El hombre esperaba inmóvil, a excepción de su cabeza, que pasó a recostarse sobre su brazo derecho. Cuando el niño estuvo de regreso, jaló de la camisa de su padre en señal de que había concluido su trabajo, y, una vez más, los torpes pasos y las ansiosas manos despertaron en él.

— Despacio —decía el niño mientras ayudaba a su padre a salir del bus, o al menos eso fue lo último que le escuché decir.

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Bien, eso es todo. No sé si les gustó...pero en fin, critiquen si se les antoja, y gracias por leer.
Bienvenido, a este (nuestro) lugar.... (Nuestro) Lugar donde la noche es con nuestra música... o en nuestro caso, nuestra prosa.
Mientras cambiaba parte de la letra a una canción de Amén, un grupo de amigos decidimos dar inicio a este blog, en el cual solo escribiremos la primera locura que se nos venga a la cabeza, un juego de nuestra imaginación o simplemente cualquier cosa que quiera ser escupida al mundo.
Tratando de no tener fallas ortográficas para no faltarles el respeto a mis compañeros y tratando de mantener algunos para hacerle honor al nombre presento a Zack, Joseph Curwen, Liàre.J.A. y a éste, su "ni tan humilde" servidor en este proyecto —o como quieran llamarle...— o, mejor aún, en este Errror de Imprenta.
En la tarde del día de ayer, mientras hablábamos de caos, de literatura, de personas y "personas", a unas horas de ir a ejercer nuestro derecho ciudadano, vamos a iniciar nuestra escritura.
Por ahora, todos - sobre todo "todas"- tranquilos (y tranquilas) de estos locos con el poder de escribir, porque Liàre.J.A. aún no se presenta, Joseph Curwen aún escucha a esa Chica triste que te hacía reir, Zack cuida de quien quiero que cuide y yo le regreso el favor cuidando a alguien de una posible abducción...
Buenas noches, compañeros. Es hora de dormir, es hora de soñar y de que sus más deseadas pesadillas tomen lo que queda de realidad y lo "vuelquen" hacia ese lugar...